Sergio Canales se levanta a las seis o seis y media, bebe agua, coge a los perros y se va a pasear por la playa del Sardinero si no llueve. Vuelve a casa, prepara café para su mujer y para él, ponen música, despiertan a los niños y los llevan al colegio antes de ir a entrenar. Lo cuenta él mismo en una entrevista publicada el 30 de octubre por Brands & Players, dos días antes de ser titular contra el Real Madrid en el campo al que iba de niño: «Desde pequeño iba al campo con mi padre, era el sueño que tenía, jugar en el Racing». Lo está viviendo, dice a los 35 años, en una etapa mucho más alejada de lo que pensaba, y eso le ayuda a ser más consciente y a agradecerlo.
La entrevista es corta, catorce minutos, y no tiene titulares de mercado. Tiene algo más raro: a un futbolista contando su vida sin que le pregunten por el partido del domingo. Lo hemos cruzado con su trayectoria y con lo que pasó el domingo en el Sardinero.
El niño que se dio cuenta de que era un niño
Canales llegó a la cantera del Racing con diez años y subió al primer equipo en 2008. El traspaso al Real Madrid se cerró en febrero de 2010, por una cantidad cercana a los cinco millones de euros. En la entrevista recuerda que sus padres habían ido antes a ver a varios clubes y que Jorge Valdano viajó a Santander y comió con la familia varias veces antes de firmar. La decisión, dice, fue familiar.
El primer día en Madrid es la escena que mejor explica lo que vino después. Llegaba del Europeo sub-19, la pretemporada ya había empezado y todo el equipo le esperaba en el autobús, con el entrenador: subió el último y fue saludando uno por uno. Lo que le sorprendió no fue eso, sino el nivel de los entrenamientos y la exigencia diaria. Ahí, cuenta, se dio cuenta de que era un niño y de que le tocaba dar un paso adelante. Aquella temporada acabó casi en el ostracismo de Mourinho y en agosto de 2011 salió cedido al Valencia, donde se rompió el cruzado de la rodilla derecha en octubre de 2011 y recayó en abril de 2012.
| Etapa | Años | Lo que cuenta Canales |
|---|---|---|
| Racing (cantera y primer equipo) | 2001-2010 | Iba al campo con su padre; jugar en el Racing era su sueño |
| Real Madrid | 2010-2012 | Valdano en Santander; el autobús; dice que colapsó y que todo le pasó por encima |
| Valencia | 2011-2014 | Primer cruzado, operado al día siguiente; la recuperación más sencilla |
| Real Sociedad | 2014-2018 | Tercer cruzado; psicólogo deportivo; año y medio sin encontrarse |
| Betis | 2018-2023 | Lo siente como su casa; se fue por temas familiares |
| Monterrey | 2023-2026 | Guardado y Héctor Moreno le hablaron bien del club y de la ciudad |
| Racing | 2026- | Los niños ya van al cole en Santander |
El tercer cruzado y el psicólogo
De las tres roturas de ligamento, la que describe como la recuperación más difícil es la de la Real Sociedad. Ahí empezó a trabajar con un psicólogo deportivo y a conocer a gente del entorno de la recuperación; fueron, dice, entre un año y medio y dos años sin el premio de encontrarse bien. El cambio llegó en los últimos seis meses en San Sebastián, con la ayuda de la nutrición, y entonces se sintió preparado para el Betis. El primer cruzado, en Valencia, lo vivió de otra manera: se operó casi al día siguiente, en cuatro o cinco meses estaba con el equipo y no guarda recuerdo de bajones porque no sabía ni lo que era esa lesión.
Por qué se fue de Sevilla y qué cambió en México
Del Betis habla como de su casa y recuerda la celebración de la afición tras la Copa como uno de los mejores momentos de su carrera. El último año, dice, fue complicado por temas familiares y decidieron irse todos juntos a una aventura lejos. Apareció Monterrey, consultó a Andrés Guardado y a Héctor Moreno, y agradece a su familia que fuera valiente: sin ellos no habría ido. De México se trae otra manera de vivir y de socializar, y un vínculo entre los cinco que, cuenta, les ayudó a estar muy juntos.
La vuelta a Santander todavía la está asimilando: lleva más años viviendo fuera que en casa y, como venían cada verano de vacaciones, dice que hasta que los niños han empezado el colegio no han sido del todo conscientes de que han vuelto. Las tardes las dedica a recuperar: sauna, agua fría, luz roja, fisio si toca y una cámara hiperbárica que aún no le ha llegado. Cena pronto. Antes de los partidos escucha a Eminem o a Drake, salvo cuando se nota con exceso de energía y busca algo más tranquilo; en casa, solo y leyendo, pone jazz.
El domingo, en el Sardinero
Canales fue titular el domingo contra el Real Madrid, según el acta de ESPN, en la derrota por 0-3 que contamos en la crónica. El Racing es decimosexto en LaLiga con 11 puntos tras once jornadas, a un punto de los puestos de descenso. Ese partido disparó las consultas sobre él: su artículo en la Wikipedia en español tuvo 9.670 visitas el 1 de noviembre, diez veces su media de las dos semanas anteriores, según el contador público de Wikimedia.
A quien quiera saber qué le dice el futbolista de 35 años al que empieza: que disfrute, que tenga paciencia, que aprenda de la gente que tiene alrededor y, sobre todo, de los fracasos y de cuando se caiga. Es la misma lección que Ander Herrera contaba hace dos días desde Zaragoza: los hijos pródigos del fútbol español vuelven con menos velocidad y más cosas que contar.

