Unai Simón llegó a Lezama en 2011, con 14 años, y no fue a una residencia. El Athletic lo alojó en un caserío, con Eguzkiñe y Eduardo, que acogían a varios chavales de la cantera. Compartía habitación con Andrés, un chico de Tarazona de su misma edad que entraba con él en el cadete B. De la primera noche habla en el tercer episodio de #AthleticTalks, el pódcast del club, y antes de empezar avisa de que es una historia que no había contado nunca.
Se describe como un crío muy apegado a su madre que esa noche intentaba hacerse el duro. Entonces oyó llorar a su compañero. Le dijo que estuviera tranquilo, que sus padres seguían en casa y que irían a verlos. Andrés no lloraba por eso. Había perdido a su padre poco tiempo antes, y su madre se había quedado en Tarazona con dos hermanos más pequeños. «Me estoy preocupando de que tengo a mis padres a 50 kilómetros», recuerda que pensó. Es la distancia que él pone entre Lezama y Murgia, el pueblo alavés donde creció.
Un hermano que no lo era
De aquella noche salió una amistad. Los dos se apoyaron en el colegio y en los días malos; Simón dice que con Andrés aprendió mucho y que encontró en él algo parecido a un hermano. De Eguzkiñe cuenta que no era su madre, pero que era quien daba cariño a los chavales cuando lo necesitaban. Y de Koldo Asúa, que les ayudaba con los estudios, que a los 14 años les repetía que lo normal era no llegar al primer equipo.
Por eso defiende aquel sistema. Según explica, entonces nadie entraba en la residencia del club antes de los 16 años: los más pequeños vivían en caseríos, en un ambiente de familia. Había niños y niñas de 12 años llegados de Logroño o de Pamplona.
Por qué llegó con 14 años y no con 11
El Athletic lo quiso antes. Simón empezó en el Zuia, el equipo de Murgia, donde su familia se instaló en 2002, cuando él tenía cinco o seis años. Allí lo vio Javi Barbero, hoy entrenador de porteros del Alavés, que pidió a sus padres entrenarlo y se lo llevó al Aurrera de Vitoria. En infantiles ya iba un día a la semana a Lezama y el club le propuso quedarse.
Sus padres dijeron que no. Les parecía pronto para sacar de casa a un niño de 11 o 12 años y les preocupaban los estudios. El trato fue esperar: si el Athletic seguía interesado cuando fuera cadete, iría. Pasó dos años más en el Aurrera y el Athletic volvió a llamar.
| Año | Qué pasó |
|---|---|
| 2002 | La familia se instala en Murgia; empieza a jugar en el Zuia |
| Infantil | Dos años en el Aurrera de Vitoria y un entrenamiento semanal en Lezama |
| 2011 | Entra en el cadete del Athletic y se muda al caserío |
| 2018 | Diecinueve días cedido en el Elche y debut en Primera |
| 2026 | Campeón del mundo con España y Trofeo Yashin |
Quince años después
Simón, nacido en Vitoria en 1997, tiene 29 años y contrato hasta 2029. En el mismo episodio dice que, mientras el Athletic lo quiera, no piensa moverse. El 26 de octubre recogió en Londres el Trofeo Yashin, el primero para un portero español, y este viernes ha entrado en la lista de España para Chequia e Inglaterra.
El sábado el Athletic visita a Osasuna a las 18:30. Del mismo pódcast salió otra historia suya: la del día que entró por un balcón a por la maleta para irse cedido a Elche.


