En el Polígono Sur de Sevilla, durante años, pocos lo llamaban por su nombre. «Yo era el hijo del frutero», cuenta Adrián San Miguel, 39 años, en una charla de hora y media con el periodista José Manuel Peña para el programa «Silla de Enea», publicada el 5 de noviembre. Su padre, Manolo, tenía una frutería en las 3.000 Viviendas. Y no la cerró cuando su hijo llegó a la élite: la mantuvo hasta 2019 o 2020, según la cuenta del propio Adrián. Son los años en que él ganaba la Supercopa de Europa y la Premier League con el Liverpool.
La conversación se grabó en el colegio Altair, donde se puso los guantes por primera vez con ocho o nueve años porque su equipo se quedó sin portero. Hasta entonces jugaba de extremo.
El padre que dejaba la tienda para llevarlo a entrenar
Adrián se crio en Su Eminencia, un barrio obrero cercano al colegio. Entró en la cantera del Betis con 10 años y su padre perdía horas de trabajo para recogerlo y llevarlo a la ciudad deportiva. Su abuelo veía los partidos pegado a la portería.
Los sábados echaba una mano en la frutería y en el mercado. Allí lo reconocían, ya en juveniles y en el filial, como el chico que ayudaba a Manolo. Con su primer dinero y algo que puso su padre se compró una moto para ir solo a entrenar.
Un cartón de fresas con las tallas apuntadas
Cuando debutó en Primera, los clientes empezaron a pedirle camisetas al frutero. Manolo preguntaba la talla y hacía como que la apuntaba en el cartón de las cajas de fresas o de melocotones. La lista estuvo colgada en la tienda mucho tiempo. Regalaron muchas, pero era imposible dar todas.
En la pared, el padre montó un mural con fotos del hijo que fue creciendo: de niño, con el West Ham, con el Liverpool. La madre trabajaba con él en la tienda y por las tardes Manolo hacía chapuzas. Cerró después de un problema de corazón, ya resuelto.
Medias zurcidas y el último cuarto de hora del Villamarín
La charla deja detalles que no están en su biografía:
- En la cantera entrenaba sobre albero con camisetas heredadas de los porteros del primer equipo, las de Pedro Jaro o Toni Prats, lavadas una y otra vez.
- Su madre le zurcía las medias y los pantalones de entrenamiento.
- Hubo temporadas en que su padre no pudo sacarse el carné de socio. Entraban al estadio en los últimos 15 minutos, cuando se abrían las puertas.
- Un año antes de debutar se rompió el ligamento cruzado en el filial y pensó que quizá no llegaría. Estudiaba Ciencias de la Actividad Física y del Deporte como plan B.
De las 3.000 a Anfield, con fechas
Puesta junto a su trayectoria, la historia de la frutería queda así:
| Año | Qué pasó |
|---|---|
| 1997 | Entra en la cantera del Betis con 10 años |
| 2012 | Debuta con el primer equipo |
| 2013 | Ficha por el West Ham, donde juega seis temporadas |
| 2019 | Llega libre al Liverpool en agosto y días después para el penalti que decide la Supercopa de Europa |
| 2019-2020 | Su padre cierra la frutería |
| 2024 | Vuelve al Betis |
| 2026 | Se retira en mayo |
Once temporadas en la Premier League, y la tienda del barrio abierta durante más de la mitad de ellas. Adrián trabaja ahora en la dirección deportiva del Betis, con funciones de coordinación deportiva e institucional.


