Pedro Diniz disputó 98 grandes premios de Fórmula 1 entre 1995 y 2000 y nunca subió a un podio. Hoy tiene 56 años y es agricultor: su finca, la Fazenda da Toca, ocupa 2.300 hectáreas en Itirapina, a unos 200 kilómetros de São Paulo, y está considerada la mayor productora de huevos ecológicos de Brasil. El circuito de Interlagos, donde este fin de semana se corre el Gran Premio de Brasil, está en esa misma São Paulo.
El piloto que pagaba por correr
Diniz nació en São Paulo en 1970. Su padre, Abílio Diniz, era el dueño de Pão de Açúcar, una de las grandes cadenas de supermercados del país, y el dinero familiar le abrió las puertas del campeonato. En Arrows, su aportación en patrocinios se estimó en unos 13 millones de dólares. En 2000 la familia llegó a comprar el 40 % de la escudería Prost, que cerró un año después.
Su carrera, en cifras:
| Dato | Cifra |
|---|---|
| Temporadas | 6 (1995-2000) |
| Equipos | Forti, Ligier, Arrows y Sauber |
| Grandes premios disputados | 98 |
| Puntos | 10 |
| Mejor resultado | 5.º (Luxemburgo 1997 y Bélgica 1998) |
| Primera y última carrera | Brasil 1995 y Malasia 2000 |
Compartió garaje con Damon Hill y con Jean Alesi. Y dejó un hueco con acento español: se marchó de Arrows a Sauber en 1999, el año en que Pedro de la Rosa debutó en la Fórmula 1 precisamente con Arrows.
El fuego de Buenos Aires
La imagen que quedó de él no fue un adelantamiento. En el Gran Premio de Argentina de 1996, una válvula del depósito no cerró bien tras el repostaje y su Ligier ardió en marcha. Salió ileso. El diario británico The Sun tituló con un juego de palabras, «Diniz in the Oven». Tres años después volcó en Nürburgring.
De aquello habló en 2021 en el pódcast oficial de la F1, Beyond the Grid. «El mayor reto era, en realidad, el de mi mente», dijo sobre el miedo, y habló de cómo la meditación y el yoga ayudan a un piloto.
2.300 hectáreas en vez de una parrilla
Al dejar el volante volvió a Brasil, entró en la empresa familiar y organizó la Fórmula Renault brasileña entre 2002 y 2006. Después se volcó en la finca. La Fazenda da Toca produce huevos, leche y cereales ecológicos, y cultiva con agroforestería: árboles y cosechas mezclados en el mismo terreno en lugar de monocultivo. Sus 2.300 hectáreas son 23 kilómetros cuadrados, más de 3.200 campos de fútbol. Diniz fundó además el Instituto Toca, dedicado a la investigación en sostenibilidad.
La visita de Vettel
En noviembre de 2021, entre las carreras de México y Brasil, Sebastian Vettel fue a conocerlo. No se habían visto nunca. El alemán había dado con su nombre por su proyecto agrícola, no por las carreras, según contó a The Race. De la visita destacó la idea de devolver nutrientes al suelo en lugar de agotarlo.
El tetracampeón también había pasado por la granja ecológica de Jody Scheckter, campeón del mundo en 1979. Dos pilotos de épocas distintas con el mismo oficio después de la Fórmula 1.


