No todas las historias del Mundial 2026 se cuentan con goles. La de Jens Castrop se cuenta con kimchi, bicicletas y dos banderas. Nacido en Alemania, hijo de padre alemán y madre coreana, Castrop se ha convertido en el primer futbolista mestizo y nacido en el extranjero en vestir la camiseta de Corea del Sur en una Copa del Mundo, un hito en un país de tradición futbolística muy homogénea.

Quién es Jens Castrop

Castrop es un futbolista formado en el fútbol alemán que actúa en la banda izquierda, como carrilero. Llegó a la órbita de la selección de Corea del Sur que dirige Hong Myung-bo y se ganó su sitio en los últimos amistosos previos al torneo: disputó los partidos de preparación ante Trinidad y Tobago y El Salvador del 31 de mayo, donde dejó buenas sensaciones. Su convocatoria para el Mundial culmina un proceso de acercamiento al país de su madre.

La historia de su madre, An Su-yeon

El verdadero corazón de esta historia está en An Su-yeon, su madre, originaria de Sanpo, en Naju (provincia de Jeolla del Sur). Segundo de tres hermanos, Jens creció en Alemania pero con alma coreana: su madre lo educó desde pequeño en los valores, la etiqueta y, sobre todo, la comida de su tierra. En casa de los Castrop no faltaba el kimchi jjigae, y el coreano convivía con el alemán como lengua del hogar.

La prensa coreana ha rescatado además la infancia humilde de An Su-yeon, que de niña recorría a diario unos 8 kilómetros en bicicleta para llegar a la escuela, y que hizo de aquella mentalidad resiliente y positiva una herencia que transmitió a su hijo. Esa mezcla —disciplina alemana y raíces coreanas— es la que hoy presume el seleccionador.

Por qué es un hito

El caso de Castrop trasciende lo deportivo. Corea del Sur ha sido históricamente una selección formada casi en exclusiva por jugadores nacidos y criados en el país, y la llegada de un futbolista nacido en Alemania y de origen mixto marca un cambio simbólico: el reflejo de una sociedad cada vez más diversa y de una federación dispuesta a mirar más allá de sus fronteras para reforzar al equipo. En un Mundial de 48 selecciones, las historias de identidad como la suya se multiplican, pero pocas tan redondas como la del chico que creció comiendo kimchi en Alemania y ha acabado defendiendo a los Guerreros Taeguk.

Corea, en el Grupo A

Corea del Sur arrancó su Mundial en el Grupo A, el de los anfitriones mexicanos, midiéndose a la República Checa en Guadalajara. Puedes seguir a la selección de Hong Myung-bo en la ficha de Corea del Sur, repasar su grupo en grupos y clasificación y consultar el calendario del Mundial. La de Jens Castrop es, probablemente, una de las historias humanas más bonitas de todo el torneo.