Sandra Sánchez tiene 45 años, un oro olímpico y una película con su nombre en los cines desde el viernes. Y lo que más le cuesta no es verse en la pantalla. «Lo más duro es ver los momentos tan difíciles que vives, pero sentir que en el presente sigo sufriendo muchas de las situaciones que salen en la película», dijo a EFE la semana del estreno. Habla de la invisibilidad ante las instituciones y de la impotencia de vivir un abuso de poder sin herramientas para combatirlo. Lo dice la karateca más laureada de la historia en kata, cuatro años después de retirarse.
Lo que cuenta la película
«Karateka», dirigida por Aritz Moreno y protagonizada por Andrea Ros y Patrick Criado, se estrenó el 30 de octubre solo en cines. El libro autobiográfico del mismo título está en librerías desde el 28, según la segunda entrevista de EFE. La película recorre su vida desde Talavera de la Reina hasta Tokio, y tuvo su primer pase en el Festival de San Sebastián.
El palmarés que está detrás cabe en cuatro líneas: campeona olímpica en Tokio 2020, campeona del mundo en 2018 y 2021, siete veces campeona de Europa entre 2015 y 2022 y número uno del ranking durante seis años seguidos. Se retiró en julio de 2022, después de ganar el oro en los Juegos Mundiales de Birmingham.
La vuelta al tatami, en Japón
La última página del libro guarda un anuncio: Sánchez volverá a competir en mayo de 2027, en la categoría máster, en Japón. El escenario son los Juegos Mundiales Máster de Kansai, que incluyen el kárate en su programa y se celebran en mayo de 2027 tras el aplazamiento por la pandemia. Ella preside el Comité de Atletas de los Juegos Mundiales y explica que empujó esa categoría porque hay una generación que se cuida, sigue en forma y no tiene sitio en las competiciones de siempre. Competir en Japón, dice, es para ella como tocar las palmas.
Lo que ha montado desde que se retiró
Con su pareja y entrenador, Jesús del Moral, dirige Kintsugi Karate, un programa gratuito de kárate adaptado para mujeres que han terminado un tratamiento oncológico. El nombre viene del arte japonés de reparar cerámica rota con oro. Tiene además Chikara Club, una plataforma de entrenamiento online con cuotas de 19 y 29 euros al mes, y Podium Vip, que conecta empresas patrocinadoras con deportistas olímpicos y paralímpicos. Esa última nació, según cuenta, de la misma invisibilidad que sufrió en su carrera.
El interés por su historia tiene un dato medible: la página de Sandra Sánchez en la Wikipedia en español pasó de unas 900 visitas diarias a 9.207 el 27 de octubre, el día de la primera entrevista, según las estadísticas públicas de Wikimedia. Diez veces más de lo habitual. Otras campeonas han contado sus cicatrices en voz alta, como Alexia Putellas con su rodilla. Sánchez lo ha hecho con una película, un libro y una fecha en el calendario. Más historias de deportistas, en la sección de noticias.


