Muhammad Ali compró en 1972 un terreno boscoso en Deer Lake, Pensilvania, a unos 145 kilómetros de Filadelfia. Allí levantó con troncos un gimnasio, cabañas, un comedor, una mezquita, una cuadra y la casa de su familia. El lugar se conoce como Fighter's Heaven, el paraíso del púgil. Entrenó en él hasta su último combate, en 1981.

Cuando murió, en junio de 2016, el campo llevaba 19 años en otras manos y el exterior de las cabañas se estaba deteriorando. Un mes después lo compró Mike Madden, hijo de John Madden, el entrenador del Salón de la Fama de la NFL. Pagó 520.000 dólares y gastó al menos otros 650.000 en restaurarlo.

Lo que se preparó allí

En Deer Lake se preparó Ali para pelear contra George Foreman en Kinshasa, en 1974, y contra Joe Frazier en Manila, en 1975. También para la revancha de 1978 contra Leon Spinks: en una pared siguen las anotaciones de su peso de aquellos días, contaba la agencia AP en la reapertura.

El campo estaba abierto al público cuando Ali entrenaba, y él se mezclaba con los visitantes. Por las rocas del recinto pintó los nombres de leyendas, amigos y rivales: Sonny Liston, Joe Louis, su entrenador Angelo Dundee, Joe Frazier, según la ficha del lugar en Wikipedia.

Veinte años cerrado

Ali vendió el campo en 1997 a George Dillman. Tras la muerte del boxeador, Dillman lo abrió al público y en julio de 2016 se lo vendió a Madden. El nuevo dueño tardó más de dos años en arreglarlo y lo reabrió en junio de 2019, casi en el tercer aniversario de la muerte del boxeador: 18 edificios, la mayoría de troncos, con un ring nuevo en el gimnasio y fotos grandes de Ali en las paredes. La entrada era gratuita, con un donativo voluntario para causas benéficas.

«Siempre será un monumento al tipo que lo creó», dijo Madden entonces. En 2023, el campo entró en el Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos.

Diez años con Madden

Madden lo compró hace ahora diez años. El 10 de octubre, el campo celebró su décimo aniversario con una jornada gratuita, anunciada en su propia web. Hubo dos estrenos:

  • Un libro de Todd Mealy, Fighters Heaven: Inside the Camp Where Muhammad Ali Remade His Legacy, sobre por qué Ali eligió un lugar sin ningún vínculo con su vida y lo que pasó allí.
  • Una exposición de Mark Dickens: 12 lienzos de técnica mixta sobre momentos de Ali en el campo, hechos con su hija Khaliah Ali y el fotógrafo Jeff Julian.

El programa reservaba la tarde a Jim Lampley, la voz del boxeo de HBO durante 30 años, y a Tim Witherspoon, dos veces campeón mundial de los pesados, para hablar de sus recuerdos con Ali. Estaban anunciados también los escritores Ron Borges y Nigel Collins y el entrenador John Scully.

El campo abrió su temporada de 2026 en junio y en su web ofrece alquiler de cabañas.

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