Hugo Sánchez vuelve esta noche al Estadio Olímpico Universitario de Ciudad de México. Pumas le entrega una distinción antes del partido contra Tigres, que empieza a las 04:10 de la madrugada del domingo en hora peninsular, ya con el horario de invierno. El club lo explica en su comunicado: el 23 de octubre de 1976, ante ese mismo rival y en el Estadio Universitario de San Nicolás de los Garza, un chaval de 18 años entró en el minuto 25 por José Geraldo Cándido y participó en la jugada del único gol. Han pasado 50 años y un día.

En la semana del aniversario ha dado entrevistas en México, y en una de ellas, en TV Azteca, explica de dónde salió el gesto que lo definió en España: «Mi padre fue el culpable de la chilena». Los domingos, la familia iba a ver jugar a sus hermanos Héctor y Horacio y, cuando acababan, saltaban los padres. Hugo tenía cinco o seis años y vio a su padre rematar de chilena varias veces. Decidió que ese sería su remate «en honor a mi padre».

Lo que hizo en Pumas antes de cruzar el charco

Dato Cifra
Partidos oficiales con Pumas 194
Goles 102
Ligas 2 (1976-77 y 1980-81)
Títulos internacionales Concacaf 1980 y Copa Interamericana 1981
Último partido 9 de agosto de 1981, como capitán

Las cifras son las que publica el club. Su primer año como profesional terminó con el primer título de liga de la historia de Pumas, y en el segundo campeonato, el de 1981, ya llevaba el brazalete.

Los tres meses más duros de su vida y las cinco Ligas

En la entrevista con AS México cuenta cómo fue llegar al Atlético en 1981: el entrenador que lo fichó se fue a las pocas semanas, el siguiente no lo ponía y vivió «los tres meses más difíciles que he vivido en mi vida a nivel deportivo», alojado en casa de un directivo. Fuera del Calderón, recuerda, los insultos eran por su origen. Su respuesta fue convertirlos en combustible: «Cuando entraba al campo me transformaba en un monstruo». Jugó también con el tobillo vendado e infiltrado para no perder un Pichichi, y hoy, dice, paga las consecuencias.

De aquello salió la carrera que el aficionado español recuerda: 54 goles en 111 partidos de Liga con el Atlético, una Copa del Rey en 1985, y en el Real Madrid 164 goles en 240 partidos de Liga y cinco Ligas seguidas, de 1986 a 1990. Sus cinco Pichichis, según el registro del trofeo, fueron de 19, 22, 34, 29 y 38 goles. Solo Messi, con ocho, y Zarra, con seis, tienen más; Quini también tiene cinco. Los 38 de 1989-90 le dieron la Bota de Oro compartida con Stoichkov, y él mantiene que todos fueron a un solo toque.

El Balón de Oro que no podía ganar

Hay una queja que repite estos días, a dos jornadas de la gala del Balón de Oro del lunes en Londres. Cuando él marcaba 38 goles, el premio de France Football solo admitía a jugadores europeos: «Estábamos discriminados los que no éramos europeos, Maradona y yo», dice. La norma cambió en 1995, cuando ya había dejado el Madrid y acababa de jugar en el Rayo Vallecano, donde marcó 16 goles en el año del descenso de 1994.

Para el espectador español, el homenaje llega a una hora incómoda: las 04:10 del domingo, con el reloj recién atrasado. La ficha del partido tiene el marcador en directo y la sección de la Liga MX, el resto de la jornada. El Hugo que se despidió en un amistoso de homenaje con el Real Madrid en 1997 cumple medio siglo de carrera profesional en el estadio donde lo vieron empezar.