Gianni Infantino se mudó de Suiza a Miami antes del Mundial 2026 y la FIFA decidió pagar íntegramente los impuestos que esa mudanza le genera en Estados Unidos. La decisión la tomó en mayo de 2024, en Bangkok, el comité de remuneración de tres miembros que fija el sueldo de los altos cargos, y nunca apareció en los documentos oficiales de la organización, según los papeles internos que ha revisado The New York Times y reproduce Folha de S.Paulo. Cuando acabe la estancia de tres años del presidente en Estados Unidos, la FIFA habrá pagado unos cuatro millones de dólares de impuestos suyos.
La FIFA no niega el acuerdo. En su respuesta al periódico asegura que «todos los reglamentos y procesos internos de la FIFA, así como todas las leyes aplicables, se han cumplido» y que cualquier pago a la alta dirección pasa por una auditoría independiente. Se negó a dar detalles del acuerdo fiscal.
Cómo se aprobó
Quien planteó el asunto, según los documentos, fue Bruno Chiomento, contable suizo, expresidente de Ernst & Young en Suiza, responsable de gobernanza, cumplimiento y auditoría de la FIFA y, a la vez, presidente del comité de remuneración. Su argumento: Infantino iba a pagar más impuestos sobre la renta en Miami que en Suiza, y la FIFA ya había aceptado cubrir el sobrecoste fiscal de una docena de empleados trasladados a Estados Unidos para preparar el Mundial, así que debía hacer lo mismo con su presidente. Los otros dos miembros aceptaron sin discusión.
| Quién | Papel en la decisión |
|---|---|
| Bruno Chiomento | Preside el comité de remuneración y la auditoría interna; planteó la compensación |
| David Zollinger | Abogado personal de Infantino; asesoró a la FIFA sobre el asunto fiscal de su cliente |
| Gianni Infantino | Beneficiario; cobra unos seis millones de dólares al año según el informe anual |
El detalle que más ruido hace dentro de la FIFA, siempre según el Times, es que entre los expertos externos consultados estaba David Zollinger, abogado personal de Infantino. La propia administración de la FIFA tenía dudas sobre el conflicto de interés y aun así recurrió a él en varios asuntos que afectaban a su cliente. Zollinger se acogió al secreto profesional y no respondió; Chiomento tampoco.
La segunda investigación en tres semanas
No es la primera noticia sobre el dinero de Infantino este otoño. El 13 de octubre, The Times de Londres publicó que la entidad organizadora del Mundial en Estados Unidos, FWC2026 US Inc., había declarado al fisco estadounidense 1,6 millones de euros adicionales pagados al presidente en 2024, una cifra que la FIFA no había hecho pública, y que más de 500.000 euros de esa cantidad se clasificaron como «otras compensaciones» y habrían servido para pagar el alquiler de una mansión frente al mar en Sunset Islands, en Miami.
Las dos historias encajan en el mismo molde: desde 2016, tras el escándalo de corrupción que casi acaba con la FIFA y que llevó a Infantino a la presidencia, la organización se obligó a publicar cada año lo que cobran su presidente y su secretario general. Lo que revelan ahora los documentos son pagos que no figuraban en esa cifra.
Por qué importa a España
Infantino se presenta a la reelección en marzo y llega a esa cita después de la peor crisis de su mandato: en julio se supo que había negociado en secreto vender una participación en los derechos del Mundial a una empresa del hermano de Jared Kushner, yerno de Donald Trump. España es, con Portugal y Marruecos, sede del Mundial 2030, el primer gran torneo del siguiente mandato. Lo que la FIFA decida sobre ese Mundial y sobre su calendario lo decidirá el presidente que entregó el trofeo en Nueva Jersey el pasado julio a la selección española, el mismo cuyos impuestos en Miami paga la organización que preside.


