Enric Mas, 31 años, ganó la Vuelta a España 2026 con 2:15 sobre Primoz Roglic y 2:44 sobre Felix Gall, el primer español que la gana desde Alberto Contador en 2014. Un mes después, sentado ante el público en la sede de Canyon en Tres Cantos, le preguntaron en GCN en Español cómo se vive de rojo. La respuesta no fue la del podio: «Tienes presión, tienes miedo de que pase algo como caídas, de que te pongas enfermo, de que tú falles». Ese «runrún detrás de la oreja», dice, le duraba las 24 horas, también por las noches.

Delante de la prensa transmitía calma. Por dentro, cuenta, no sabía dónde iba a acabar: «Si en el podio, si un top 5, un top 10 o lo que iba a pasar». Y nombra sin rodeos a quien le ayudó a llevarlo: el psicólogo del equipo. «Es igual de importante que entrenar, cuidarte, descansar». En el masaje, con Lovat, pedía hablar de cualquier cosa menos de la carrera.

El día del Bartolo

La Vuelta cambió en la sexta etapa, en Castellón. Tadej Pogacar, que había ganado la primera, la cuarta y esa misma sexta, atacó en el Bartolo. Mas no miró el potenciómetro: «Miro para abajo», responde cuando le preguntan si leyó los vatios. Nunca mira atrás en carrera, aceleró con el grupo y el coche le iba cantando la diferencia, 14 o 15 segundos. Su entrenador, que es de la zona, le había grabado la subida porque él no había podido reconocerla en invierno. Le tenía miedo a la última rampa y fue donde se acercó más; arriba rascó la bonificación de seis segundos del segundo puesto.

Pogacar se cayó y no terminó la Vuelta. Mas se vistió de rojo en la octava etapa y no lo soltó; ganó la novena en Aitana, su única victoria de etapa. Él mismo lo reconoce: el liderato «vino por una desgracia del deporte». Pero el presentador le recuerda que es de los pocos escaladores que ha batido a Pogacar en una subida, en el Giro de la Emilia de 2022, con cifras que él no lleva en la cabeza: 420 vatios de media y entre 6,7 y 6,9 vatios por kilo, según la estimación que le ponen delante. «Puede ser», contesta. Él prefiere ir «a sensaciones», aunque admite que por eso a veces «reviento como un sapo».

Lo que no se ve

Otra parte de la charla va de lo que pesa 100 gramos. Mas corrió con un cuadro sin pintar para ahorrar en torno a 100 gramos y explica por qué todo el pelotón ha pasado a bicicletas aerodinámicas incluso en montaña: en el llano se va a 55 o 60 por hora y la suya, con unos 7 kilos, ya no obliga a cambiar de bici, solo de ruedas. Y recuerda que hace tres o cuatro años las marcas obligaban a llevar camiseta interior «en la Vuelta a España a 40 grados» por la aerodinámica.

Dónde está ahora

Año Vuelta a España
2018 2.º
2020 5.º
2021 2.º
2022 2.º
2023 6.º
2024 3.º
2026 1.º

Los puestos son los de su ficha. Tres segundos puestos y un tercero antes del primero, con 31 años. Después de la Vuelta ha vuelto a hacer podio en el Giro de Lombardía, segundo a 48 segundos de Paul Seixas el 10 de octubre. Sobre el Tour, en la entrevista no se moja: «No sé». Lo que sí dice es que tener una grande en el palmarés le permitirá ir a las otras «un poco más con tranquilidad». La historia completa del año deportivo está en la página de 2026 y las demás piezas de ciclismo, en la sección de noticias.