
«Vencer o morir.»
La camiseta negra de Mussolini: cómo Italia ganó su segundo Mundial en plena escalada hacia la guerra
El 12 de junio de 1938, Italia salió a jugar contra Francia en cuartos del Mundial con camiseta negra fascista. Mussolini envió un telegrama a Pozzo con la frase «vencer o morir». Italia ganó 3-1 y dos semanas después se proclamó bicampeona consecutiva. Quince meses más tarde estallaría la Segunda Guerra Mundial.
Hay finales de Mundial que pertenecen al fútbol y solo al fútbol. La de **Francia 1938**, jugada el 19 de junio en el Stade Olympique de Colombes en las afueras de París, perteneció al fútbol y a la política con la misma intensidad. Italia, dirigida por **Vittorio Pozzo**, ganó 4-2 a Hungría y se proclamó **campeona del mundo por segunda vez consecutiva**, hazaña que ningún seleccionador ha repetido en 88 años. Pero el verdadero relato del Mundial 38 no está en la final. Está en el partido de cuartos del 12 de junio, cuando Italia salió al campo del Parc des Princes con **camiseta negra**, color del Partido Nacional Fascista (PNF), en plena ola antiitaliana en Francia y a quince meses del estallido de la Segunda Guerra Mundial.
**El contexto**. En 1938, Europa estaba a un paso de la guerra. Hitler había anexionado Austria en marzo (el *Anschluss*) y exigía Sudetes a Checoslovaquia. Mussolini había firmado con Hitler el **Eje Roma-Berlín** en 1936 y había enviado tropas italianas a la Guerra Civil Española como apoyo a Franco. La población francesa veía con creciente hostilidad la presencia italiana: refugiados políticos antifascistas como Carlo Rosselli (asesinado en Francia por sicarios de la *Cagoule* en 1937), exiliados italianos huyendo del régimen, prensa francesa que cubría todos los días los abusos del *Squadrismo*. Cuando se anunció que Italia jugaba el Mundial en Francia, las **manifestaciones populares contra la presencia italiana** ya se habían convocado.
**El partido inaugural italiano contra Noruega**. 5 de junio. Italia 2, Noruega 1 en prórroga. Antes del saque inicial, los jugadores italianos hicieron el **saludo romano** hacia el palco. El público francés respondió con silbidos y pitadas durante los noventa minutos. El primer ministro francés Édouard Daladier no acudió al estadio. Los diarios franceses publicaron al día siguiente fotos del saludo romano italiano en portada con titulares hostiles.
**El partido contra Francia anfitriona**. 12 de junio, cuartos de final, Parc des Princes. Italia conocía la temperatura social. **Mussolini envió un telegrama personal a Pozzo** la noche anterior con la frase *"Vincere o morire"* (vencer o morir). El régimen también enviaba comunicación a la federación: la selección italiana debía jugar con **camiseta negra**, color simbólico del PNF, en lugar de la azul tradicional. La justificación oficial: era el segundo equipo italiano, color reglamentariamente alterno. La justificación política: provocar al público francés. Italia salió al campo de negro completo. Los aficionados franceses pitaron durante los noventa minutos. Italia ganó 3-1 con goles de Gino Colaussi (9), Silvio Piola (51) y Romeo (72). Heisserer marcó el descuento francés. **Italia eliminaba a Francia en su propia casa**.
**Pozzo y su distancia ambigua**. El seleccionador tenía 52 años, era ingeniero textil de profesión, periodista deportivo en *La Stampa* de Turín y técnico del Torino antes de tomar la *Nazionale* en 1929. **Nunca se afilió al PNF**, pero cumplió las exigencias protocolarias del régimen (el saludo romano era obligatorio para todos los deportistas italianos desde 1925). Defendía públicamente la separación entre deporte y política. En privado, su biografía revela una posición complicada: aceptaba las medallas y honores del régimen, jugaba con camiseta negra cuando se le ordenaba, pero también protestaba internamente cuando consideraba que la presión política comprometía el resultado deportivo. En 1947, ya con Mussolini fusilado y la República italiana instaurada, Pozzo declaró a *Il Corriere della Sera*: *"Yo trabajaba para Italia, no para el régimen. Pero el régimen era Italia entonces. Las dos cosas eran inseparables y yo lo sabía"*.
**Las semifinales y la final**. Italia eliminó a Brasil 2-1 en semis en Marsella. Brasil llegaba con **Leônidas**, el Diamante Negro, máximo goleador del Mundial con siete tantos. El seleccionador brasileño Adhemar Pimenta cometió un error histórico: dejó a Leônidas fuera del once titular *"para reservarlo para la final"*. Brasil perdió y Leônidas vio el partido desde el banquillo. La final, el 19 de junio en Colombes, fue Italia 4, Hungría 2. Doblete de Gino Colaussi (6 y 35) y doblete de Silvio Piola (16 y 82). Los goles húngaros, de Pál Titkos (8) y György Sárosi (70). El portero italiano Aldo Olivieri firmó una actuación memorable.
**La copa con sombra de guerra**. Pozzo levantó la Copa Jules Rimet por segunda vez consecutiva. La fotografía del trofeo en el palco del Stade Olympique sigue siendo la imagen más reproducida del fútbol italiano pre-bélico. Pero el mundo cambiaba ya. Tres meses después del Mundial, en septiembre de 1938, Hitler firmaría con Chamberlain los **Acuerdos de Múnich**. Diez meses después, Hitler invadiría Polonia y empezaría la Segunda Guerra Mundial. Italia entraría en la guerra en junio de 1940. La selección italiana no jugaría otro Mundial hasta **1950 en Brasil** (Italia llegó como bicampeona vigente con el trofeo Jules Rimet, que durante la guerra el vicepresidente de FIFA Ottorino Barassi guardó escondido **debajo de su cama en una caja de zapatos** durante toda la ocupación nazi de Italia).
**El olvido controlado**. En la historiografía italiana, el Mundial 38 está pendiente todavía de una rehabilitación equilibrada. La generación de Pozzo se reconoce deportivamente (los récords están ahí: dos Mundiales y un oro olímpico) pero se omite con cuidado el contexto político de las camisetas negras y los saludos romanos. La Federación Italiana de Fútbol nunca ha celebrado oficialmente un aniversario del Mundial 38 con la misma intensidad que celebra el 34 o el de 1982. El propio Pozzo murió en 1968 a los 82 años, en su casa de Turín, sin haber escrito unas memorias completas. Sus carpetas personales están en el archivo histórico del Museo del Risorgimento de Turín. Quien las consulte, encontrará que la frase *"Vincere o morire"* aparece subrayada en rojo en una nota al margen, con la fecha 12-06-1938. Italia ganó. Pozzo no escribió jamás si pensó en lo otro.
Italia llegó al Mundial de Francia 1938 como campeona vigente y bajo el régimen fascista de Mussolini. En el cuartos contra Francia el 12 de junio, salió a jugar con camiseta negra (color del partido fascista) en respuesta a las protestas de la prensa francesa antiitaliana. Mussolini envió un telegrama a Vittorio Pozzo con la frase "Vincere o morire" antes del partido. Italia ganó 3-1 y avanzó a semifinal. Acabó ganando el Mundial bicampeona consecutiva (1934 y 1938). La final de Colombes contra Hungría se ganó 4-2.
- Wikipedia, Copa Mundial 1938
- Cruzada con: La Repubblica · Le Monde · The Athletic · L'Équipe historique