Historias del Mundial
Bloque 1 · Las frases que definieron a un campeónProfética#02
Retrato de Gary Lineker, exdelantero de la selección inglesa y autor de la profecía alemana
Foto: Liton AliCC BY 2.0
«El fútbol es un juego simple: 22 hombres persiguen una pelota durante 90 minutos y al final siempre gana Alemania»
Gary Lineker1990-07-04

Lineker y la profecía alemana: la frase que resumió tres décadas de fútbol

Italia 90, semifinal en Turín, Inglaterra eliminada en penales. Las palabras de Gary Lineker se convirtieron en ley universal del fútbol.

Cuando Gary Lineker pronunció esa frase a la salida del Stadio delle Alpi en julio de 1990, no estaba intentando ser ingenioso. Estaba describiendo lo que acababa de vivir. Inglaterra había empatado 1-1 con Alemania Federal en la semifinal del Mundial. Andreas Brehme había abierto el marcador con un disparo desviado por Paul Parker que se convirtió en parábola y descolocó a Peter Shilton. Lineker, a ocho minutos del final, marcó el empate tras una jugada larga y un pase de Parker. El tiempo extra terminó sin más goles. Y en los penales, Stuart Pearce y Chris Waddle fallaron. Alemania ganó 4-3 en la tanda. Inglaterra volvió a casa.

La memoria colectiva inglesa de aquella noche está fijada por las lágrimas de Paul Gascoigne, llorando antes de los penales porque sabía que, si llegaban a la final, él no la jugaría por estar amonestado. Esa imagen, distribuida por la BBC en directo, cambió la percepción británica del fútbol: el juego dejó de ser cosa de hooligans y se volvió, también, cosa de sentimientos. Pero la frase definitiva no la pronunció ningún periodista, sino un futbolista que tenía 29 años, había sido máximo goleador del Mundial 86 con seis goles y conocía a los alemanes mejor que nadie en su selección.

«El fútbol es un juego simple: 22 hombres persiguen una pelota durante 90 minutos y al final siempre gana Alemania». La frase tenía la elegancia del aforismo -estructura clásica, ritmo binario, golpe de efecto- pero estaba destilada de dolor. Alemania llegaría días después a ganar la final contra Argentina con un penal de Brehme y se confirmaría la regla.

Durante tres décadas, esa cita funcionó como verdad estadística. Alemania había llegado a la final del Mundial en 1966, 1974, 1982, 1986, 1990. Llegaría también en 2002 y 2014. Ganó tres títulos en el periodo (1974, 1990, 2014). En la Eurocopa de 1996, en el propio Wembley, venció a Inglaterra otra vez en penales tras semifinal: «It's coming home», cantaban los ingleses; volvió a Berlín. En 2014 demolió a Brasil 7-1 en Belo Horizonte, en un Mundial brasileño, mejorando casi cualquier metáfora futbolística previa. La profecía de Lineker se cumplía partido tras partido. Cualquier columnista perezoso podía abrir su pieza con una variación: «Como decía Lineker...».

Pero el fútbol también arruina sus propias reglas. En Brasil 2018, Alemania cayó eliminada en la fase de grupos, primera vez desde 1938. Corea del Sur la sentenció con dos goles en el descuento. En Qatar 2022, otra vez fuera en la primera fase. En la Eurocopa 2024, jugada en casa, cayó en cuartos contra España. La era del Mannschaft inevitable había terminado. Lineker mismo, ya periodista de la BBC y voz futbolística más respetada del país, ha dicho varias veces en redes que es hora de retirar la frase. Pero la frase no le pertenece ya. Pertenece al idioma. Cada eliminación inglesa en penales seguirá siendo, durante años, una nota a pie de página de aquella tarde de Turín.

Contexto histórico

Semifinal Italia 90, Inglaterra-Alemania Federal. 1-1 tras la prórroga. Inglaterra cayó en penales (4-3). Lineker, a la salida del estadio en Turín, todavía con las lágrimas frescas, pronunció la frase que lo definió como periodista futuro.

Fuentes
Nivel de certezaAlta
Publicado el 25 de abril de 2026