Historias del Mundial
Bloque 2 · Profecías, predicciones y papelonesPolémica#14
Jules Rimet en el Mundial de Brasil 1950, contexto del histórico USA 1-0 Inglaterra en Belo Horizonte
Foto: Wikimedia CommonsDominio público
«USA 1, England 0»
Joe Gaetjens / Inglaterra1950-06-29

Belo Horizonte 1950: la sorpresa que enseñó a Inglaterra a perder un Mundial

Inglaterra debutaba en Mundiales como gran favorita. Un haitiano que lavaba platos en Nueva York marcó al 38 y enterró el mito de los maestros del fútbol.

Inglaterra llegó al Mundial de Brasil 1950 con setenta años de superioridad asumida. La Football Association, fundada en 1863, había considerado durante décadas que las primeras tres Copas del Mundo organizadas por la FIFA, 1930, 1934, 1938, eran asuntos menores indignos del país que había inventado el fútbol moderno. Inglaterra se había negado a participar y se había salido temporalmente de la FIFA por discrepancias sobre el amateurismo. Cuando volvió, tras la Segunda Guerra Mundial, lo hizo como favorita absoluta. Las casas de apuestas londinenses pagaban 3 a 1 por su victoria final. Las apuestas por Estados Unidos pagaban 500 a 1. La selección norteamericana había llegado a Brasil con jugadores semiprofesionales: un cartero, varios maestros, un conductor de coche fúnebre. La diferencia parecía caricaturesca.

El partido se jugó el 29 de junio de 1950 en el Estádio Independência de Belo Horizonte. La cancha era pequeña, irregular, mucho menor que las que la selección inglesa estaba acostumbrada a usar. Inglaterra dominó desde el primer minuto. Stan Mortensen estrelló un disparo en el larguero. Tom Finney remató dos veces al palo. Wilf Mannion no acertó delante del portero estadounidense Frank Borghi, un sepulturero de St. Louis que había sido boxeador antes que portero. La proporción de tiros se cerró 30 a 6 a favor de Inglaterra. Pero al minuto 38 ocurrió lo imprevisible.

Walter Bahr, capitán estadounidense, disparó desde 22 metros. El balón iba alto, ligeramente desviado. Joe Gaetjens, delantero centro nacido en Puerto Príncipe en 1924, se lanzó en plancha y desvió la pelota con la cabeza, casi por reflejo. Borghi quedó en el suelo. El balón entró por la escuadra. 1-0. Gaetjens estudiaba contabilidad en Columbia, jugaba en el Brookhattan de la liga semiprofesional neoyorquina, lavaba platos en un restaurante para completar el sueldo. Nunca había sido ciudadano estadounidense; jugaba con la selección porque las normas de la época lo permitían. Aquel gol sería el único que marcaría en un Mundial.

La segunda parte fue un asedio inglés que terminó sin más goles. Inglaterra protestó al árbitro, pidió una hora más, no aceptó el resultado en zona mixta. La derrota se publicó en los diarios británicos del día siguiente con la incredulidad debida pero no, contra lo que sostiene la leyenda más célebre del fútbol, con un erratum tipográfico. Durante décadas se ha repetido que el Daily Mail recibió el telegrama con el resultado y, asumiendo que era un error, lo publicó como USA 1, England 10. La historia es vistosa pero no es cierta. El British Newspaper Archive ha confirmado que ningún diario británico de aquel 30 de junio publicó tal cifra. El erratum es un mito periodístico construido a posteriori, probablemente en los años setenta, cuando ya nadie podía verificarlo de primera mano.

Lo que sí ocurrió fue un destino trágico. Inglaterra cayó eliminada en primera fase tras perder también contra España, regresó humillada y tardó dieciséis años en levantar su única Copa del Mundo, en Wembley 66. Joe Gaetjens regresó a Haití en 1953 para abrir una tintorería. Cuando François Duvalier ganó las elecciones de 1957 contra el familiar de Gaetjens, Louis Déjoie, los Tonton Macoutes, policía secreta del régimen, empezaron a vigilarlo. El 8 de julio de 1964 fue arrestado en su tintorería de Puerto Príncipe y encerrado en Fort Dimanche. Su cuerpo nunca apareció. El hombre que había marcado el gol más sorpresivo de la historia de los Mundiales fue víctima de una dictadura tropical sin que el fútbol mundial supiera dónde buscarlo. Fue introducido en el National Soccer Hall of Fame en 1976. La condecoración póstuma no lo trajo de vuelta.

Contexto histórico

El 29 de junio de 1950, en Belo Horizonte, Estados Unidos venció 1-0 a Inglaterra en el debut mundialista de los inventores del fútbol. El gol lo marcó Joe Gaetjens, delantero haitiano-estadounidense, al minuto 38. La leyenda dice que el Daily Mail leyó el telegrama como erratum y publicó USA 1, England 10. La leyenda no resiste la verificación.

Fuentes
Nivel de certezaAlta
Publicado el 7 de mayo de 2026