Eduard Streltsov tenía 20 años y ya era el delantero más desequilibrante de la URSS cuando la policía lo detuvo en la madrugada del 26 de mayo de 1958, nueve días antes del vuelo a Suecia. El cargo: violación. La condena: cinco años de gulag. Nunca se probó la acusación formalmente, pero la URSS llegó al Mundial sin él.
El jugador que nadie podía parar
En sus dos primeros partidos con la selección soviética, Streltsov marcó hat-tricks. Dos partidos, seis goles. Era el tipo de jugador que cambiaba un torneo. Jugaba en el Torpedo de Moscú, el club de los obreros de la industria del automóvil, y era ídolo en los barrios de trabajadores.
El Dynamo de Moscú quiso ficharlo. El Dynamo no era solo un club de fútbol: era el club del Ministerio del Interior, vinculado directamente al KGB. Streltsov se negó. Hay quienes sitúan ahí el origen de lo que vino después. No hay prueba documental. Pero la coincidencia entre su negativa y su detención entró en el folklore soviético antes incluso de que terminara el juicio.
Una noche, una acusación, cinco años
La noche de su detención, Streltsov estaba en una dacha en las afueras de Moscú. La joven que le acusó era hija de un funcionario del partido. La instrucción del caso fue rápida. El proceso, breve. La condena, cinco años en un campo de trabajo en los Urales.
La URSS voló a Suecia sin su mejor jugador. El equipo llegó a cuartos de final. En semifinales cayó 2-0 ante Suecia, que jugaba en casa.
El regreso de un hombre roto y rehabilitado
Salió del gulag en 1963. Necesitó dos años para recuperar el nivel. En 1965 volvió a primera división con el Torpedo. En 1968, once años después de su detención, fue elegido mejor jugador soviético del año.
Ninguna institución soviética le pidió perdón. Ningún funcionario del partido reconoció nunca irregularidades en su juicio. Streltsov murió de cáncer de laringe el 22 de julio de 1990, un año antes de que desapareciera la URSS que lo destruyó.
2026: la herencia que llega desde Asia central
Hoy el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá está a ocho días de comenzar. Entre los 48 clasificados está Uzbekistán, heredero del fútbol centroasiático soviético, que debuta por primera vez en una Copa del Mundo. Los jugadores uzbekos han crecido en repúblicas que en 1958 enviaban a sus mejores hombres al ejército soviético.
Streltsov nunca jugó un Mundial. Uzbekistán jugará el suyo. La historia del fútbol soviético llega a la cita con 68 años de retraso.
Ficha de Uzbekistán en /2026/listas/UZB.
