Johannesburgo, 11 de julio de 2010. Final del Mundial de Sudáfrica. España y Países Bajos llevan 116 minutos sin marcar un gol. La prórroga avanza con una dureza física que el árbitro Howard Webb ha intentado controlar con resultado desigual: ocho tarjetas amarillas, una roja a Nigel de Jong por una patada voladora al pecho de Xabi Alonso.

En el minuto 116, Cesc Fàbregas recibe el balón. Ve a Iniesta. Le sirve en el punto exacto donde Iniesta puede disparar.

Andrés Iniesta toca el balón una vez. Ajusta el cuerpo. Dispara cruzado.

El balón entra por el segundo palo.

La camiseta y el nombre

Iniesta se quita la camiseta. La levanta. En el interior está escrito: "Dani Jarque, siempre con nosotros". Jarque, capitán del Espanyol y amigo personal de Iniesta, había muerto de un paro cardíaco el 8 de agosto de 2009, con 26 años. Iniesta llevó ese mensaje durante todo el torneo, esperando el momento de mostrarlo.

El momento llegó en el minuto 116 de la final del mundo.

La generación que hizo posible aquello

España llegó al Mundial de Sudáfrica como campeona de Europa —había ganado la Eurocopa 2008— y como favorita. Lo que tenía España era una estructura de juego construida por Luis Aragonés durante cuatro años y heredada por Vicente del Bosque: posesión, presión alta, transiciones rápidas.

Xavi Hernández en el control del juego. Iniesta en la creación. David Villa como goleador del torneo con cinco goles. Sergio Ramos, Puyol y Casillas como eje defensivo.

El gol de Iniesta no fue un accidente en un partido de suerte. Fue la culminación de un sistema que había funcionado durante dos años.

Países Bajos, la final más dura

El partido contra Holanda fue el más difícil del torneo para España, no por el marcador sino por la intensidad física. De Jong, Van Bommel, Robben tuvo una ocasión clara que desperdició ante Casillas. La expulsión de Heitinga llegó demasiado tarde para cambiar el partido.

El gol más visto de la televisión española

Las audiencias de aquella noche rompieron todos los récords históricos de la televisión española. Entre 15 y 16 millones de personas vieron el partido en directo, con un share que superó el 80 por ciento en algunos tramos.

España en 2026: 16 años después

La generación de Xavi, Iniesta y Torres ya no juega. Pero España llega al Mundial 2026 como una de las cuatro o cinco selecciones con opciones reales al título. Con Lamine Yamal, Pedri y Gavi como eje.

Han pasado 16 años desde el gol de Iniesta en Johannesburgo. El Mundial 2026 empieza el 11 de junio. La misma fecha, 16 años después.