A Fernando Morientes le siguen preguntando por el Liverpool, y él ya tiene la respuesta. La dio en el pódcast de Iker Casillas, Bajo los Palos, publicado el 3 de noviembre: «Fue un fallo mío». El exdelantero, que tiene 50 años, no culpa al club ni al entrenador. Se culpa a sí mismo por cómo eligió.
Cuenta que en el invierno de 2005 estaba deseando salir del Real Madrid, enfadado con todo el mundo, y que escogió con el corazón. El Liverpool era la historia del fútbol, lo más parecido al Madrid que conocía. Lo que no hizo fue lo básico: llamar a Rafa Benítez y preguntarle cómo jugaba su equipo. Hoy se lo reprocha.
El fútbol que no era el suyo
Morientes era un rematador de área. Se crio con extremos a pierna natural que llegaban a línea de fondo y centraban: en el pódcast pone el ejemplo de Vicente en el Valencia, y en el Madrid el de Roberto Carlos y Figo. En Anfield se encontró lo contrario. Riise cerraba hacia dentro para chutar, Luis García también buscaba el centro y los balones le llegaban por dentro, de Gerrard o de Xabi Alonso. Centros, muy pocos.
Cuando salió hacia Valencia en 2006, dice, lo hizo con la cabeza: habló con el entrenador y sabía a qué jugaba el equipo.
Lo que dicen los números
| Club | Temporadas | Partidos de liga | Goles |
|---|---|---|---|
| Real Madrid | 1997-2005 | 183 | 72 |
| Mónaco (cedido) | 2003-2004 | 28 | 10 |
| Liverpool | 2005-2006 | 41 | 8 |
| Valencia | 2006-2009 | 66 | 19 |
Datos de su ficha en Wikipedia, que suma 12 goles en 61 partidos con el Liverpool en todas las competiciones.
El momento tampoco ayudó. Debutó el 15 de enero de 2005 en una derrota en casa ante el Manchester United y no pudo jugar la Champions de aquel curso porque ya la había disputado con el Madrid, como recordaba The Guardian en abril de 2005. El Liverpool la ganó en Estambul con él fuera de la lista. Su título en Inglaterra fue la FA Cup de 2006: entró en la segunda parte de la final ante el West Ham en lugar de Harry Kewell.
La revancha de Mónaco
En el mismo pódcast, Morientes repasa la otra cara de aquella salida: el año de cesión en el Mónaco, cuando eliminó al Madrid en los cuartos de la Champions de 2004. Cuenta que tras marcar miró al palco y vio a Florentino Pérez disgustado y al príncipe Alberto celebrando el gol. Ese Mónaco llegó a la final.
Hoy el Liverpool es otro y el Madrid también, pero Morientes no ha cambiado de idea sobre aquel enero: el error fue suyo.


